quinta-feira, 4 de fevereiro de 2010

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Especial


D O C U M E N T O

(Foto: Luis Méndez. Tegucigalpa, 27.1.2010)


FORO NACIONAL ECUMÉNICO
SOBRE DERECHOS HUMANOS


Observatorio Ecuménico para los Derechos Humanos en Honduras del Consejo Latinoamericano de Iglesias CLAI


Tegucigalpa, MDC 02 de febrero de 2010.

Compañeros y amigas del Movimiento Nacional de Resitencia Popular contra el golpe de Estado Militar.

Adjunto a ustedes, los documentos expuestos en el FORO NACIONAL ECUMÉNICO SOBRE DERECHOS HUMANOS, organizado por el Observatorio Ecuménico para los Derechos Humanos en Honduras del Consejo Latinoamericano de Iglesias CLAI, el pasado lunes 01 de febrero en la Cooperativa ELGA de la ciudad de Tegucigalpa, con mas de 200 participantes de diversos sectores del país y representantes internacionales del movimiento de iglesias protestantes contra el golpe de Estado,sobre todo de Suiza y de los EEUU y Centro America.

El objetivo principal fue hacer un análisis del impacto político, jurídico t teológico del golpe de Estado en la población y la sociedad hondureña.

Sus aportes y comentarios serian de valiosa ayuda para fortalecer este espacio de denuncia y monitoreo sobre la situación de los DDHH en el país y el desarrollo de la acción organizativa del pueblo contra el modelo y sistema político y económico impuesto por las clases dominantes y los grupos de poder fácticos y sus lacayos administradores.

Leonel Casco Gutiérrez
Procurador de los Derechos Humanos
Coordinador Observatorio Ecuménico DDHH del CLAI.

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UNA MIRADA TEOLOGICA
FRENTE AL GOLPE DE ESTADO

Honorables Directivos del Observatorio de Derechos Humanos del CLAI.

Distinguidos Expositores de este Foro

Distinguidos Asistentes, Damas y Caballeros.

Les saludo en el Nombre de Nuestro Señor y Salvador JESUSCRISTO.

Sin la menor duda hablar de JUSTICIA, es hablar de DIOS, hablar de PAZ es hablar de DIOS, hablar de AMOR es hablar de DIOS, más también no se puede hablar de PAZ ni no hay JUSTICIA.

HONDURAS es un país con una población de unos siete y medio millones de habitantes, donde su riqueza nacional en un 85% está en manos de un 10%; un país lleno de injusticias, donde se insiste en individualizar los beneficios, pero se generalizan los costos.

DIOS jamás apoyará la injusticia, la explotación; él jamás hará acepción de personas, para nuestro SEÑOR JESUSCRISTO no hay barreras culturales, económicas, políticas, raciales, etc., para EL no hay espacio a la explotación del hombre por el hombre.

No podemos negar que queda grabado por siempre en las páginas de la historia la torpe acción puñetera de la oligarquía hondureña (militares, congresistas, políticos, empresarios, religiosos) con el golpe de estado del 28 de junio del 2009, en tal evento desnudaron sus miserables propósitos, intereses; demostraron que defenderán sus posiciones a sangre, fuego, represión y cualquier forma de salvajismo e intolerancia.

A través de la BIBLIA y desde los siglos VIII a. de C. (por decir algo), vemos a los verdaderos profetas (no mercenarios de templos o del pulpito) denunciando a las autoridades temporales cuando estas se apartaron de la práctica de la justicia y de la defensa del derecho a la vida de los indefensos de la sociedad. AMOS, profeta del antiguo testamento denunció lo siguiente: “….vendieron por dinero al justo y al pobre por un par de zapatos., pisotean en el polvo de la tierra las cabezas de los desvalidos, y tuercen el camino de los humildes….” (2:6,7). El profeta AMOS estuvo siempre claro que los profetas de DIOS no tenían que convertirse en instrumentos políticos de un estado ni en los justificadores religiosos de un régimen político en particular.

Otra voz profética, siglo VIII a, de C. fue ISAIAS quien expresó la siguiente denuncia pública: “…hay de los que dictan leyes injustas y prescriben tiranía, para apartar del juicio a los pobres, y para quitar el derecho a los afligidos de mi pueblo; para despojar a las viudas y robar a los huérfanos (huérfanos de salud, de vivienda, de trabajo, educación, familia) ¿y que haréis en el día del castigo? ¿A quién os acogeréis para que os ayude cuando venga de lejos el asolamiento? (ISAÍAS 10:1-3). Por los años 700 a, de C., se levanta el profeta MIQUEAS de Moreset (suroeste de Palestina) levantado otra voz profética de denuncia y decía : “ ¡ay de los que oprimen a los pobres¡ (tienen en su mano el poder), ¡ ay de los que en sus camas piensan iniquidad y maquinan el mal, y cuando llega la mañana lo ejecutan porque tienen en su mano el poder¡ codician las heredades y las roban, y casas y las toman; oprimen al hombre y su casa, al hombre y a su heredad (2:1,2), continuo MIQUEAS expresando lo siguiente: “….oíd ahora, Jefes de Gobierno (Príncipes de JACOB Y Jefes de las Casas de Israel ): ¿No concierne a vosotros saber lo que es justo? Vosotros que aborrecéis lo bueno y amáis lo malo, que les quitáis su piel de sobre ellos y les quebrantáis los huesos y los rompéis como para el caldero y como carnes en olla, entonces clamareis a JEHOVA DIOS y no nos responderá” (3:1-4) (estos líderes injustos manifestaban la misma consideración hacia el pueblo que un carnicero muestra hacia un esqueleto), unas palabras más de MIQUEAS, “Oíd, ahora gobernantes (Jefes y capitanes de casas de JACOB e ISRAEL) que abomináis el juicio, y pervertís todo el derecho, que edificáis a SION con sangre, y a JERUSALEN con injusticia. Sus jefes juzgan por cohecho y sus sacerdotes (pastores) enseñan por precio y sus profetas adivinan por dinero y se apoyan en JEHOVA/DIOS, diciendo: ¿No está JEHOVA entre nosotros? No vendrá mal sobre nosotros (3:9-11) estos líderes hacían gala de cinismo igual como lo hemos visto en nuestro país con la oligarquía nacional (diputados, empresarios, militares, religiosos católicos y evangélicos).

Damas y caballeros, hombres y mujeres aquí presentes, la situación actual de Honduras lamentablemente nos refleja una cruda situación de inmoralidad e injusticia afectando mayormente a los pobres de esta nación, porque la clase dirigente oprime y explota (habrán algunas excepciones), tratándoles como cosas desechables o artículos sobrantes.

SOFONIAS (625 a. de C) ante la decadencia integral de la nación (JERUSALEN) pronunció lo siguiente: “…sus príncipes (Jefe de gobierno) en medio del pueblo son leones rugientes; sus jueces lobos nocturnos que no dejan hueso para la mañana. Sus profetas (líderes religiosos) son livianos, hombres prevaricadores; sus sacerdotes contaminaron el santuario, falsearon la ley …” ( 3:2-3).

En suma, como fotocopias al futuro, los profetas bíblicos del antiguo testamento en su denuncia pública dibujaron un cuadro desgarrador de corrupción y violencia, explotación y degradación moral, acaparamientos de tierras y alimentos, injusticia y cohecho, ruptura del derecho y economía abusiva, usura y cosificación del ser humano. (Isaías 3:14-15; 5:26-31; 22:14-17; AMOS 2:6; 4:1; 5:11-12; MIQUEAS 3:1-12; 6:6-12).

Como el golpe de estado del 28 de junio del 2009 rompió la institucionalidad hondureña y como se ha abusado hasta expresiones bíblicas, tales como: “…DIOS quita y pone reyes...”,pero eso no nos exime de lo que la Santa Biblia enseña en el libro de Romanos (13.1-7) donde vemos los siguientes aspectos: DIOS de la Biblia y las autoridades temporales (13.1-2), el Cristiano y las Autoridades Temporales (13.3) y el Deber de las Autoridades Temporales (13:4-7). Sostengo que la obediencia al Estado y a las Autoridades establecidos NO es en ningún sentido una obediencia absoluta o irreflexiva, pues si el estado en lugar de fomentar el bien común, se convierte en un instrumento de injusticia y en un legitimador de sistemas de opresión de cualquier índole, entonces comparto lo que escribe el Pastor DARIO LOPEZ RODRIGUEZ (Pastor de la Iglesia Monte Sinaí de Villa María del Triunfo de la Iglesia de DIOS,-PERU) “… Si estas autoridades en lugar de castigar a los que practican el mal ,los defiende haciendo uso de la fuerza y dando leyes injustas, entonces queda claro que el cristiano no debe obedecer a ese estado ni a esa autoridad temporal, cualquiera fuese la confesión religiosa o el color político que esa autoridad tenga.”

Hago un llamado a toda la nación a no vender la paz, la libertad, el gozo , la salvación, la justicia y levantemos nuevas fuerzas para que nuestra fe en el único DIOS JUSTO Y VERDADERO sea garantía de la victoria. (1 Juan 4.5). Qué ninguna situación nos separe de seguir amando a nuestros prójimos y crecer en solidaridad con los débiles, los huérfanos, los desposeídos y hago un llamado a los ricos de HONDURAS a escuchar lo que JESUCRISTO dice en la epístola de Santiago (5:1-12)...” ¡Vamos ahora, ricos! Llorad y aullad por las miserias que os vendrán. Vuestras riquezas están podridas, y vuestras ropas están comidas de polilla. Vuestro oro y plata están enmohecidos, y su moho testificará contra vosotros, y devorará del todo vuestras carnes como fuego. Habéis acumulado tesoros para los días postreros. He aquí, clama el jornal de los obreros que han cosechado vuestras tierras, el cual por engaño no les ha sido pagado por vosotros; y los clamores de los que habían segado han entrado en los oídos del SEÑOR de los Ejércitos…. habéis condenado y dado muerte al justo, y él no os hace resistencia…”

¡HONDUREÑOS ¡ Sigamos cerrando filas con la RESISTENCIA a todo lo injusto y confiamos que el futuro será mejor. ¡¡DIOS SALVE LA PATRIA!!

Dr. Rigoberto Ulloa Carbajal
Pastor IGLESIA CRISTIANA AGAPE

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FORO NACIONAL ECUMÉNICO SOBRE DERECHOS HUMANOS ORGANIZADO POR EL OBSERVATORIO ECUMÉNICO PARA LOS DERECHOS HUMANOS EN HONDURAS, DEL CONSEJO LATINOAMERICANO DE IGLESIAS CLAI.

TEGUCIGALPA, HONDURAS 01 DE FEBRERO DE 2010.

EXPOSITOR: DOCTOR ÁNGEL EDMUNDO ORELLANA MERCADO

TEMA: IMPACTO POLÍTICO DEL GOLPE DE ESTADO MILITAR

Hemos vivido momentos de trascendental importancia para el futuro de nuestro país, frente a los cuales ningún hondureño ha sido neutral. Niños, jovenes, adultos, ancianos, cualesquiera que fuese su género, su situación social y oficio o profesión, han asumido posiciones inequívocas, sin vacilaciones ni ambiguas manifestaciones, que, ciertamente, serán pasadas por el juicio severo de la historia.

La crisis que nos envolvió no es simplemente política. Es, además, económica y social. Por eso repudiamos la posición de aquellos que pretenden hacernos creer que todo ha pasado porque se consumaron al fin las elecciones generales para elegir Presidente, Designados, Diputados, Alcaldes y Regidores.

Esta afirmación es falsa porque falsa es la premisa la premisa de la que parten los promotores de esta idea. Para ellos, democracia es sinónimo de elecciones. Depositar el voto en las urnas electorales y contar cada voto en las mesas electorales, confirmandolo en los niveles departamentales electorales, para declarar quién resultó electo en las mismas, es la esencia misma de la democracia.

El Estado es antiguo, la democracia no. Ésta es una forma, entre otras, que ofrece la posibilidad de gobernar sostenidamente. La diferencia con las demás es que permite la participación del pueblo en los procesos de decisión.

La democracia se afirma cuando se reconoce que el ser humano y su dignidad es la razón de ser del Estado mismo; cuando se acepta que cada individuo es titular de derechos que el Poder Político simplemente reconoce porque son de la esencia del ser humano.

Era imposible la democracia ahí donde el ser humano era un simple instrumento del Poder Político. Fue posible solamente cuando el Poder Político se convierte en un medio o instrumento para asegurar al ser humano el disfrute pleno de esos derechos.

Las columnas de la democracia son los derechos del ser humano. Atentar contra éstos se traduce en un atentado contra la democracia. No hay democracia cuando el Estado desconoce los derechos de que es titular el individuo.

La democracia postula que el poder real, la soberanía, reside en el pueblo, quien la ejerce directamente, por representación o mediante mecanismos de participación efectiva.

Directamente es imposible actualmente que se pueda ejercer la soberanía por el pueblo. La representación y la participación, pues, son los medios modernos de ejercicio del Poder Público.

En este contexto, las elecciones son una parte de la democracia pero no lo es todo. La democracia va más allá.

La creencia de que las elecciones lo son todo dentro de la democracia, explica por qué durante casi treinta años de gobiernos constitucionales, Honduras no ha avanzado significativamente en el cumplimiento del postulado fundamental que nuestro sistema constitucional manda ejecutarse, derivado de la razón de ser del Estado mismo y de la sociedad.

La persona humana es el fin supremo de la sociedad y del Estado, dispone nuestra Constitución, y tiene como deber fundamental respetar y proteger su dignidad, asegurándole el goce de la justicia, la libertad, la cultura y el bienestar económico y social.

La más de media docena de gobiernos constitucionales en estos casi treinta años desde el advenimiento del régimen constitucional, muy poco han hecho en cumplimiento de este mandato constitucional, que orienta, sin duda alguna, por el camino correcto hacia la plena democracia.

La educación, la salud, la economía, la seguridad jurídica, entre otros, son temas irresolutos en nuestro sistema. 120 días de clase al año en el sistema educativo formal de nivel primario y secundario; el deficit de hospitales, de medicinas y de médicos comprometidos con la salud del pueblo hondureño; la tradicional, ineficiente y no competitiva producción de bienes y servicios, sumada a la exclusión de la mayoría de la población en el proceso productivo del país; la falta de credibilidad y confianza en las instituciones llamadas a respetar y proteger los derechos de las personas, son causas suficientes para afirmar que nuestra clase política ha fallado estrepitosamente, demostrando que ni siquiera hemos despegado en nuestro intento de establecer un sistema democrático aceptable.

La crisis política, económica y social generada por el Golpe de Estado tornó más virulentos los efectos de la crisis global financiera y económica que fustiga a todos los países del mundo.

La crisis la generó la clase política dominante, es cierto, pero su desarrollo estuvo impulsado por las contradicciones e injusticias de nuestro sistema económico y social, y la debilidad de nuestro sistema democrático y constitucional, a pesar de sus casi tres décadas de vigencia. En poco tiempo, su potencial destructivo se incrementó tanto que estuvo a punto de desbordar la capacidad de control de la clase política y económica dominante, amenazando seriamente nuestras instituciones.

Durante siglos se ha venido construyendo un sistema caracterizado por la intrasigencia e intolerancia política, la corrupción generalizada y la exclusión social y económica, condenando al pueblo hondureño al hambre, al analfabetismo, a la pobreza y al marginamiento del proceso político y productivo; hoy, ese pueblo se lanzó a las calles y no las ha abandonado, demostrando que el pertinente estímulo fácilmente las convoca en dimensiones multitudinarias. No es un simple desbordamiento de pasiones que lo guía. Son objetivos precisos los que sirven de impulso y son ellos los que le imprimen su carácter orgánico.

Concientes de sus carencias, limitaciones y sufrimientos, reclaman en las calles lo que los políticos les hemos negado durante esos veintiocho años que decímos vivir en democracia; una democracia que se puede definir como “voto y escrutinio”. Esa parte de la democracia que es a la que los políticos dedicamos nuestro interés, porque nos catapulta hacia posiciones de poder y, una vez en ellas, miramos con indiferencia o simplemente no miramos, la miseria económica y social que angustia a aquellos que votaron y contaron votos.

La crisis amenaza con aniquilar nuestras estructuras, nuestras canteras de raciocinio, nuestra tolerancia y nuestra capacidad de diálogo, de perdonar y de olvidar.

No permitamos que las pasiones nos arrebaten el mando y se conviertan en nuestro timonel. Debemos comprometernos a adoptar las decisiones que nos permitan tomar el camino correcto hacia las soluciones efectivas y eficaces, dejando a un lado nuestras diferencias personales y partidarias.

Lo que está en juego es el futuro de nuestro sistema político, democrático y constitucional. Nos corresponde a cada hondureño participar en la construcción de ese futuro, porque nadie es ajeno a las consecuencias de la crisis. Especialmente, cuando nos enfrentamos ante la posibilidad de encontrarnos ante la amenaza de un daño profundo e irreversible del régimen de los derechos humanos y nuestro sistema político.

La crisis exhibió la estructura real de la sociedad hondureña. Por una parte, un sector empecinado en mantener el statu quo a cualquier costo; el otro, exigiendo cambios sustanciales, en los que ocupa una posición privilegiada la participación del pueblo en las decisiones políticas y su ejecución.

Se conoció con nitidez que los sectores que detentan el poder económico también tienen bajo su control el sistema estatal, cuyos titulares siguieron el protocolo establecido por aquellos, escrupulosamente; “obedecer y callar es el deber del vasallo”, según la máxima que legara el marqués Croix.

La falta de confianza y credibilidad en las instituciones hoy es más patente que en cualquier momento de nuestra historia. La justicia, el respeto a los derechos humanos, la tolerancia y demás, no tienen albergue en nuestra institucionalidad.

También se expuso la ausencia de compromiso y responsabilidad de la clase política dirigente frente al pueblo hondureño. La imprudencia y la ambición caracterizaron la conducta de nuestros políticos. No les importó las consecuencias a las que estaban condenando al pueblo hondureño, se aferrraron a sus posiciones e impulsaron lo que sus pasiones les dictaron.

Por otro lado, el pueblo demostró que no piensa abandonar su bipartidismo, porque no favoreció a los partidos pequeños cuya agenda política es variada y, en un caso, se desplaza hacia lo que los golpistas decían evitar, el socialismo.

Pero también patentizó su voluntad de ser escuchado en una forma diferente a la que tradicionalmente le han permitido. No quiere ser más el convidado de piedra, cuando, después de cada elección, el electo se aleja de él y toma las decisiones que más favorecen a su persona y a los sectores que lo seducen, pero siempre a espaldas del pueblo y normalmente en su perjuicio. Por eso, anda en las calles exigiendo la constituyente, en donde aspira a consagrar el nuevo contrato social al que se adherirá todo el pueblo y marcará las relaciones entre éste y sus representantes.

La juventud, cuya indiferencia por la política era notoria, asumió posiciones. Ningún jóven se quedó sin expresar su pensamiento, ya sea en su hogar, en su escuela, colegio, universidad, centros de entretenimiento, etc. Quedó marcada nuestra juventud por estos hechos, pero les permitió militar activamente por sus ideas, sin que sea importante por cual de los bandos se decidió.

La sociedad ha quedado partida. Y esta partición estimula actitudes de odio frente a los demás. Particularmente entre ricos y pobres, como nunca en la historia nacional.

Finalmente, el sistema internacional e interamericano mostraron sus debilidades frente a casos como el de Honduras. Despúes del “Golpe de Estado estilo Honduras” inexorablemente se revisará el sistema a fondo para hacer frente a los nuevos retos y desafíos de la defensa de la democracia.

Todo esto planteado en un ambiente de crisis severísima, en donde la ausencia de recursos y de acompañamiento de la comunidad internacional, en este último caso por la crisis global y por la desgracia de Haití, serán el peor acicate de las nuevas autoridades.

El país está en escombros, pero no porque un fenómeno natural lo abatió o una guerra fratricida lo devastó. En escombros quedó nuestra confianza en las instituciones que estimulan nuestra voluntad para impulsar nuestro desarrollo personal y colectivo. La devastación no fue fisica, fue moral. Pero sirvió, a su vez, para hacernos reflexionar sobre lo que realmente teníamos y sobre lo que realmente debemos tener.

Hoy nadie es tan ingenuo para asegurar que el sistema en que vivimos es efectivamente democrático, es decir, que ofrece posibilidades reales para desarrollarse plenamente, individual o colectivamente. Y todos estamos convencidos que solamente comprometiéndonos en la construcción de nuestro futuro éste nos comprenderá a todos.

La democracia hondureña se comenzó a construir el año pasado. Las metas y objetivos del pueblo hondureño apenas se están perfilando en este encuadramiento que resulta de la nueva visión que debe prevalecer en nuestras relaciones sociales y económicas.

La incertidumbre es la regla general porque nadie se atreve a apostar que lo que existe seguirá existiendo tal como se nos presenta hoy. Nuevas y apremiantes exigencias están a la base de esta nueva dinámica dentro de la sociedad hondureña. Hasta donde llegaremos, ese es el gran interrogante.

Por mientras, la primera prioridad de la familia hondureña es la reconciliación y la unidad. Si no lo logramos nada será posible y estaremos condenados a repetir nuestros errores, con la diferencia que las consecuencias producirán daños más profundos e imposibles de revertir.

*

SE REMITE FOTOCOPIA DE RECURSOS DE INCONSTITUCIONALIDAD Y AMPARO, PARA RESTITUIR EL GOCE DE LOS DERECHOS Y LIBERTADES FUNDAMENTALES DE LOS HONDUREÑOS Y LA SUSPENCIÓN DEL DECRETO LEGISLATIVO QUE NOMBRA COMO PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA AL CIUDADANO ROBERTO MICHELETI BAÍN COMO GOBIERNO DE FACTO. DECRETAR MEDIDAS CAUTELARES DE PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS EN FORMA URGENTE E INMEDIATA DE CONFORMIDAD CON EL SISTEMA INTERAMERICANO.

HONORABLE DELEGACIÓN
ORGANIZACIÓN DE ESTADOS AMERICANOS (OEA)
TEGUCIGALPA, HONDURAS

Con muestras de mi acostumbrado respeto, comparezco ante VOZ, en mi condición de ciudadano hondureño, Procurador de Derechos Humanos, titular de la tarjeta de identidad 1807-1960-01412, domicilio en el Distrito Central, celular 9892 6935, Vicepresidente y miembro de la Comisión Política del Partido Innovación y Unidad Social Demócrata, candidato Alcalde de Tegucigalpa por este instituto político, Secretario de Organización de la Asociación de Amistad Honduras – Cuba (AHC), y Director Ejecutivo de la Asociación Cooperación Técnica Nacional (C.T.N.) a efecto de hacer de su conocimiento la presentación de dos acciones que el día viernes 03 de julio del presente año interpusiera ante la Sala Constitucional de la Honorable Corte Suprema de Justicia para que se restablezca el Orden Constitucional y el Estado de Derecho.


1.- Acción Constitucional de Garantía de Amparo de conformidad con el artículo 183 de la Constitución de la República a efecto de que restituyan los derechos, libertades y garantías de la población hondureña, restringidos temporalmente mediante ratificación del Congreso Nacional de un decreto ejecutivo ilegal, emitido por un gobierno de facto y usurpador.


2.- Recurso de Inconstitucionalidad, para que el órgano jurisdiccional declare ilegal e inconstitucional el decreto legislativo aprobado por el Soberano Congreso Nacional de la República, del domingo 28 de junio del presente año,

donde se acuerda destituir y separar del cargo de Presidente Constitucional de la República al ciudadano JOSÉ MANUEL ZELAYA ROSALES y se nombra al señor ROBERTO MICHELETI BAIN como nuevo Presidente Constitucional, sin tener de conformidad con el artículo 205 constitucional estas atribuciones, incurriendo en abuso de autoridad, usurpación de funciones y traición a la patria al perpetrar un golpe de Estado, al asumir cargos y funciones por el uso de la fuerza militar y procedimientos no establecidos en la carta magna.


3. En consideración de las resoluciones de las asambleas generales de la Organización de los Estados Americanos, relativos a la restitución del Presidente Constitucional de la República, de conformidad con el Derecho Internacional del cual el Estado de Honduras somos parte, denuncio como ciudadano hondureño en el ejercicio legitimo de mis derechos civiles y políticos, que la COMUNICACIÓN DE DENUNCIA DE LA CARTA CONSTITUTIVA DE LA OEA, por parte del gobierno usurpador y golpista, presidida por el señor Roberto Micheleti Bain y su sequito, carece de personalidad y legitimidad jurídica, por cuanto proviene de una autoridad no reconocida nacional e internacionalmente.


4.- En tal sentido en nombre del pueblo hondureño, hoy sometido a un régimen de facto cívico-militar PIDO: Dar por no admitida dicha comunicación, declararla inexistente y decretar mediante las instancias constituidas del Sistema Interamericano de Protección de los Derechos Humanos, todas las medidas cautelares urgentes e inmediatas de protección de los Derechos Humanos, para garantizar la vigencia y respeto de los mismos, al pueblo hondureño, en vista que nuestro actual COMISIONADO NACIONAL PARA LA PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS DOCTOR RAMÓN CUSTODIO LÓPEZ se ha declarado a favor del GOLPE DE ESTADO y la población nos encontramos en un ESTADO DE INDEFENSIÓN.

Tegucigalpa, MDC 05 de julio del 2009.


Leonel Casco Gutiérrez
Procurador de Derechos Humanos en Honduras
Director Ejecutivo
C.T.N.

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